Claves para detectar el estreñimiento en los bebés.

Al estreñimiento se le define como un trastorno de la defecación en que ésta se hace difícil, poco frecuente y con expulsión de heces duras y escasas. Es normal que haya cierta confusión al respecto, por esto, aquí brindamos unas claves para que los papitos sepan y puedan detectar a tiempo si su bebé sufre de esto:

  1. Dificultad para evacuar: Aquí es cuando el bebé no puede hacer del cuerpo y empiezan los dolores de estómago y las molestias; es normal que levanten las piernas y éstas se pongan rojas de tanto pujar. Aquí lo recomendable es flexionar sus piernas sobre el abdomen cuando están haciendo fuerza ya que si simula que está en cuclillas que es la posición más natural para evacuar, la presión que hace son su abdomen será más eficaz.
  2. Deposiciones infrecuentes: Durante los primeros meses la frecuencia de las deposiciones depende solamente del tipo de alimentación que esté teniendo el bebé, además de su edad y la naturaleza de su organismo. Con la lactancia materna lo normal al principio es que ensucien los pañales cada vez que comen aproximadamente, aunque a veces, en vez de hacer 6 o 7 deposiciones hacen una más abundante.
  3. Heces duras: El estreñimiento normal en el bebé debe ser atendido por un pediatra lo más pronto posible, porque además de ser un síntoma de problema, puede volverse crónico y presentar complicaciones.

Cuando más tiempo las heces permanecen almacenadas en el colon, más secas y duras se vuelven lo que causa que su expulsión sea más dolorosa. Esto hace que un bebé trate de defecar lo menos posible y que retenga cada vez más heces en su intestino y así convertirse en un círculo vicioso. Es recomendable dar un poco más de agua y así se alivia un poco el estreñimiento.

Ya cuando el bebé no tiene más remedio evacua bastante, y como se dijo anteriormente, seca y dura lo que causaría un desgarramiento de la mucosa del ano causando una dolorosa fisura anal, que además de manchar las heces de sangre, no hará sino aumentar el problema.

Fuente: http://www.consumer.es/

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