Cocinar con tus hijos.

Es importante que además de brindarle todo a tu hijo, de estar pendiente de lo que hace, de su salud, de si está bien, cocinar juntos. ¿Por qué? Porque no solamente el rol de los padres es de educar, sino también de ir con ellos paso a paso en sus vidas, guiándolos y disfrutando.

La experta en paternidad, chef y escritora Annabel Karmel, afirma que “pasar tiempo con tus hijos cocinando y horneando no sólo generará memorias felices, sino que es una gran oportunidad para enseñarles todo tipo de habilidades invaluables, especialmente, la importancia de tener una dieta balanceada y saludable”.

Además, con esta actividad los niños adquieren y aprenden habilidades académicas (lectura, seguir instrucciones, matemáticas, razonamiento y habilidades motoras). Se unirán, divertirán, aprenderán juntos y el resultado seguramente va a ser algo delicioso.

Aquí hay algunas razones de por qué es importante que realices esta actividad con tu hijo:

  • Construye autoconfianza: Cuando los niños empiezan a preparar algo se sienten orgullosos de lo que están haciendo. El resultado es sentirse útil porque contribuyó a un equipo, tuvo participación y todo salió bien. La confianza que desarrollará con esto es algo que le quedará toda la vida.
  • Activa la imaginación: Lo que causa la cocina es que cuando tienes varios alimentos delante de ti, se activa el chip de la imaginación intentando descifrar qué se quiere preparar. Esto es excelente para los niños pues además de activarlo que ya se menciona anteriormente, lo vuelve práctico y de salida rápida a los problemas, a las indecisiones.
  • Desarrolla la coordinación mano – ojo: Cuando el niño intenta elegir entre diferentes ingredientes y los ponga en una taza, sus manos empezarán a hacer de las suyas mejorando su pensamiento espacial.
  • Perfecciona las habilidades motoras finas: Batir, combinar cosas y echarlas a los recipientes ayudan a los que los niños desarrollen sus habilidades motoras finas. Incluso, los padres pueden facilitarles cosas que se tengan que abrir o desenvolver.
  • Mejora habilidades matemáticas: Las matemáticas que se usan en la cocina las puedes enseñar a tus hijos. Las sumas, restas, mediciones y conteos de los ingredientes. Puedes hacer preguntas como: “¿Si necesitamos tres huevos y ya pusimos uno. Cuántos faltan?”
  • Crea responsabilidad: Enséñales a cocinar responsablemente estableciendo reglas con respecto a la seguridad, limpieza y modales. Luego, dale tareas para hacer él solo. Deja que haga desastres y que los limpie, pero lo más importante es que te diviertas.
  • Mejora la lectura: Ya que las instrucciones las escribas tú o las saques de una receta, estando en la cocina deja que tu hijo lea lo que hay que hacer estimulando su habilidad.

Lo importante en todo este ejercicio de cocina es que te diviertas y te acerques a tu hijo, que pasen un rato agradable para después disfrutar de la delicia que prepararon juntos.

Fuente: http://mamiverse.com/

 

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