El exceso de limpieza afecta el desarrollo social y físico de los niños.

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Es claro que el aseo es fundamental para evitar la proliferación de algunas enfermedades. Sin embargo existen algunos adultos que hacen una limpieza exagerada, olvidando que todo en extremo es malo y la higiene no es la excepción.

Esto tiene consecuencias físicas y sociales para el desarrollo de los niños y vulnera el bienestar de los mayores. Carlos Torres, infectólogo pediatra de la Clínica del Country dice “conozco madres que no salen de la casa, no van a una fiesta ni pasean con sus hijos por miedo a enfermarse”.

Afirma que muchas veces los padres prohíben a sus hijos tener contacto con la naturaleza por el mismo temor sin tener en cuenta que esto es importante y necesario para el desarrollo adecuado de los niños. Como resultado de todo esto los menores crecen retraídos, tímidos y sin mucho conocimiento sobre el mundo exterior.

Según Carlos Eduardo Olmos, alergólogo de la Fundación Cardio Infantil, la obsesión por la limpieza afecta principalmente el aprendizaje de los niños, pues “el límite exagerado que les ponen los padres a sus hijos para que se ensucien, hace que no aprendan a comer ni a jugar correctamente y que crezcan con temores y aprehensiones con respecto a la comida”.

Siguiendo la idea del doctor Olmos, no es bueno ni recomendable tener a los niños extremadamente limpios, pues ellos necesitan exponerse a ciertas condiciones ambientales para que sistema inmune se desarrolle. “Éste madura a través del contacto con microorganismos, los cual no significa que deban enfermarse, sino que su sistema inmune debe aprender a reconocer las infecciones para que pueda defenderse de ellas”, afirma.

Hay algunas recomendaciones que los padres pueden seguir:

  • El uso del champú: Las personas que son propensas a la dermatitis no deben lavarse el pelo más de lo que sugiere su dermatólogo.
  • Higiene oral: No es necesario que uses el cepillo dental con tu hijo indiscriminadamente, pues puede lastimar los dientes, la encía y generar dolor.
  • Los pies: Los niños no deben usar talcos para pies.
  • Los oídos: Hay que tener presente que la cera que sale de la oreja, no es mugre. Cumple una función protectora que evita el ingreso de polvo y bacterias
  • Cuidado con los genitales: En este aspecto se recomienda que se use un jabón especial pues es una parte del cuerpo muy delicada.
  • Las mucosas: No debes abusar de los extractores para bebés y debes usarlos realmente cuando sea necesario. Recuerda que los mocos también hacen parte del cuerpo.
  • Ojo con el desodorante: Es mejor empezar a usarlo cuando el niño ya sea adolescente o cuando el dermatólogo lo indique.

Fuente: http://www.abcdelbebe.com/

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