El primer año del bebé.

Dentro de la evolución de los bebés en su primer año de vida está la relación que imparten con su entorno, es decir, con todo lo que los rodea. En sus primeros 12 meses de vida ellos aprenden a conocerse a sí mismo, a diferenciarse de los demás y a establecer conexiones y contacto con las personas que los cuidan, además de físicos y afectivos.

Primer mes: El bebé empieza a observar detenidamente todo lo que está dentro de su rango visual. Visualiza movimientos y escucha sonidos que pueden provenir de sus padres o de lo que está a su alrededor. Es importante que los padres lo cambien de posición de vez en cuando, que lo toquen y hablen con él.

Segundo mes: En este mes el bebé responde a todos los estímulos a partir de la cuarta o quinta semana de nacido. Empieza a sonreír de manera voluntaria, a emitir pequeños gritos y a imitar los gestos de los padres. Es importante que se rodee al bebé de varios juguetes y estímulos.

Tercer mes: El bebé empieza a fijarse en sus manos y a descubrir su propio cuerpo, sus movimientos y capacidades. Sus manos son el centro de su atención y por ende se las llevará a la boca y las chupará. Algunos bebés podrán incluso ir de un lado sobre la espalda, sostener la cabeza y dar algunas patadas.

Cuarto mes: El bebé se mira al espejo, hay que tener en cuenta que la capacidad de observación de los bebés no tiene frenos. Si se pone frente a un espejo no sabrá que lo que se refleja es él, pero si se interesará por lo que está viendo; a esta edad se interesará por todo; reconocerá a su mamá, a los objetos que más le gustan y aquí ya podrá mirar fijamente algún objeto.

Quinto mes: El bebé agarra objetos y empieza a sujetar lo que se encuentra a su paso, sea un objeto o la mano de su madre; aquí por lo general ya controla la cabeza, patalea con fuerza y analiza cuidadosamente todo lo que consigue agarrar. Empezarán a desarrollar el tacto y el gusto ya que todo se lo querrá meter a la boca.

Sexto mes: El bebé juega y sigue llevándose todo a la boca y pueden empezar a salirle los dientes. Ya pedirá a sus padres que lo alcen de brazos, moverá la cabeza de lado a lado, se sentará sin apoyo y jugará con todo lo que genere ruido.

Séptimo mes: En este mes el bebé imita y por lo general ya pueden controlar muchos movimientos. Consiguen estar sentados, coger objetos, moverlos y pasarlos de una mano a otra; se convierte en una personita juguetona. Además empezará a imitar todo lo que hagan las personas que lo rodean.

Octavo mes: El bebé aprende a aplaudir, ya controla sus manos. Su coordinación está más desarrollada a este nivel y jugar por ejemplo a hacer mímicas podrá ser muy divertido. Las habilidades motrices empiezan a despertarse en esta etapa.

Noveno mes: El bebé saluda con las manos, hace gestos de despedida con su manita, dirá adiós levantándolas o llevándolas a la boca emitiendo un beso. El bebé aprenderá todo con más rapidez y perfección, su equilibrio estará más desarrollado.

Décimo mes: El bebé se expresa, empieza a abrazar, acariciar y besar a las personas que conoce. Utilizará su dedo índice para señalar qué le gusta e intentará ponerse de pie agarrándose de los muebles.

Undécimo mes: El bebé comparte juguetes u objetos además de estar preparándose para caminar. Aquí es momento de proteger las esquinas de las mesas o de quitar cualquier objeto que represente peligro a la hora de caminar.

Fuente: http://www.guiainfantil.com/

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